Gafas progresivas
Unas gafas progresivas completas empiezan aquí en 88,12 €: montura desde 33,32 € más los cristales progresivos desde 54,80 € el par. No hay letra pequeña, no hay «desde» imposible y no hace falta pedir presupuesto: el precio sale en pantalla mientras eliges, antes de pagar.
Publicamos la tabla entera más abajo, porque es la pregunta que todo el mundo hace y casi nadie responde.
Cuánto cuestan unas gafas progresivas
El precio final son dos cosas sumadas: la montura que elijas y los cristales. Tenemos 318 monturas que admiten progresivos, entre 33,32 € y 157 €. Y estos son los cristales, con el precio del par ya puesto:
| Qué eliges | Opción | Precio del par |
|---|---|---|
| Calidad del cristal Cuanto más alto el índice, más fino y ligero para la misma graduación | Basic — índice 1.50 | +14,90 € |
| Standard — índice 1.60 | +29,90 € | |
| Confort — índice 1.67 | +59,90 € | |
| Confort+ — índice 1.74 | +89,90 € | |
| Campo visual Solo en progresivos. Es lo que más se nota al llevarlas | Básico | +39,90 € |
| Advance | +54,90 € | |
| Premium | +79,90 € | |
| Deluxe | +99,90 € | |
| Recubrimiento | Básico — antirreflejante | incluido |
| Ultra — antirreflejante reforzado, antiestático y antigrasa | +19,90 € | |
| Tratamientos Opcionales, se pueden combinar | Filtro de luz azul | +29,90 € |
| Fotocromático (se oscurece al sol) | +69,90 € | |
| Tintado de sol | +29,90 € | |
| Filtro para conducir | +39,90 € |
Tres ejemplos con números reales
- Las más económicas — 88,12 €. Montura de 33,32 €, cristal Basic (+14,90) y campo visual Básico (+39,90), con el antirreflejante incluido. Progresivas de verdad, montadas y ajustadas.
- La compra típica — unos 165 €. Montura de 60 €, cristal Standard (+29,90), campo visual Advance (+54,90) y recubrimiento Ultra (+19,90). Es la combinación que más sale.
- Sin renunciar a nada — unos 367 €. Montura de 157 €, cristal Confort+ del 1.74 (+89,90), campo visual Deluxe (+99,90) y recubrimiento Ultra (+19,90). Lo más fino y el campo más ancho que hacemos.
Compáralo con el «2×1» que verás en otros sitios: dos pares del cristal más básico suelen salir más caros que un par bueno, y acabas con unas gafas de repuesto que no te pones.
El campo visual, que es donde está la diferencia de verdad
Esta es la parte que casi nadie explica y la que marca si unas progresivas te van a gustar o las vas a acabar dejando en un cajón.
Un cristal progresivo no tiene una única graduación: cambia de forma continua desde la parte de arriba, para ver de lejos, hasta la de abajo, para leer. Ese cambio no se puede repartir por todo el cristal sin más, así que los laterales quedan con una zona de distorsión. Cuanto más ancho es el pasillo de visión nítida, más estrechas son esas zonas.
Un campo visual Básico funciona perfectamente si tu día es leer, mirar la calle y poco más. Un Advance o un Premium se notan sobre todo cuando mueves mucho los ojos de lado: conduciendo, en el ordenador con dos pantallas, o si eres de los que giran poco la cabeza. El Deluxe tiene sentido con graduaciones altas o adiciones grandes, que es cuando la distorsión lateral es más agresiva.
Dicho de otra forma: el índice te da unas gafas más finas y el campo visual te da unas gafas más cómodas. Si tienes que elegir dónde poner el dinero y tu graduación no es alta, ponlo en el campo visual.
Progresivas, bifocales u ocupacionales
En el configurador verás tres opciones y conviene no confundirlas.
- Progresivas. Nítidas a todas las distancias, sin salto visible y sin línea. Son las que quiere casi todo el mundo.
- Bifocales. Dos zonas separadas por una línea: lejos arriba, cerca abajo. Nada en medio, así que el ordenador se queda en tierra de nadie. Se adaptan antes y cuestan menos, y siguen teniendo sentido para quien ya las llevaba y no quiere cambiar.
- Ocupacionales o degresivas. Optimizadas para pantalla y distancia media, con un campo intermedio mucho más ancho. No sirven para conducir, pero si trabajas ocho horas frente a un monitor son una segunda gafa que se agradece mucho más de lo que parece.
La adaptación: qué va a pasar la primera semana
Preferimos contarlo antes que después.
Los primeros días notarás que los laterales «nadan» un poco y que las escaleras y los bordillos piden mirar con la cabeza, no solo con los ojos. Es normal y le pasa a casi todo el mundo. La adaptación suele llevar entre una y dos semanas, y hay dos cosas que la alargan: alternar con las gafas antiguas y quitárselas cada vez que algo molesta. Cuanto más seguidas las lleves, antes deja de pasar.
Si a las tres semanas sigue sin ir, no es cuestión de aguantar más. Casi siempre es un problema de montaje —la altura a la que queda el pasillo dentro de la montura— y tiene arreglo. Tráelas a cualquiera de nuestras trece ópticas y lo miramos.
Por qué la montura importa más de lo que parece
Un cristal progresivo necesita altura para que quepa el paso de lejos a cerca. En una montura muy baja, el pasillo se comprime y la zona de lectura se queda diminuta. Por eso no todas las monturas valen, y por eso en la ficha de cada una te decimos si admite progresivos.
Y hace falta una medida que no se puede hacer por foto: dónde queda tu pupila dentro de esa montura concreta, ya puesta en tu cara. Si compras aquí, esa medida la tomamos en tienda antes de montar.
Cómo se compran
Eliges montura entre las 318 que admiten progresivos, pulsas el configurador y vas escogiendo calidad, campo visual, recubrimiento y tratamientos. El total se actualiza en pantalla en cada paso, así que sabes lo que vas a pagar antes de pagar. Subes la receta o nos la das en tienda, y el ajuste, las revisiones y cualquier retoque posterior los haces en cualquiera de nuestras trece ópticas.
Qué necesitas para pedirlas
Los cuatro datos de tu última receta, más la altura de montaje, que depende de la montura elegida y la medimos nosotros al recogerlas.
Si la receta tiene más de un año, pide cita antes: en progresivos una graduación desfasada se nota mucho más.
Montadas, ajustadas y garantizadas
Las montamos con la altura medida sobre tu cara y te las ajustamos gratis las veces que haga falta. Si eliges recogida gratuita en tu óptica, salen ya centradas.
Y si en la primera semana no te adaptas, ven: casi siempre es un problema de montaje que se corrige en el momento.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuestan unas gafas progresivas?
Aquí, desde 88,12 € completas: 33,32 € la montura más barata y 54,80 € el par de cristales progresivos más básicos. La compra habitual ronda los 165 €, y con lo mejor de todo se va a unos 367 €.
¿Por qué en unos sitios cuestan 600 € y en otros 100?
Por el índice del cristal, por el ancho del campo visual y por los tratamientos. Son tres cosas distintas que suelen venderse juntas y sin desglosar. Por eso publicamos la tabla: para que veas exactamente por qué cambia.
¿Cuánto se tarda en adaptarse?
Entre una y dos semanas en la mayoría de casos. Llevarlas seguidas acelera mucho el proceso.
¿Son mejores las progresivas o las bifocales?
Para casi todo el mundo, las progresivas: no tienen línea y cubren la distancia intermedia, que es donde está el ordenador y el salpicadero. Las bifocales se adaptan antes y cuestan menos, pero dejan un hueco a media distancia.
¿Puedo ponerle progresivos a mi montura de siempre?
Muchas veces sí, si tiene altura suficiente y está en buen estado. Tráela y la miramos sin compromiso.
¿Los cristales progresivos valen para conducir?
Sí, y es donde más se agradece un campo visual amplio. Si conduces mucho, el filtro para conducir (+39,90 €) reduce bastante el deslumbramiento nocturno.